sábado, 15 de septiembre de 2018

Cumplir condena sin ser juzgado


                              



Cumplir condena sin ser juzgado.-      avvfenix.blogspot.com.es                           13/09/2018

A diario conocemos casos, más de los que nos gustaría, de acciones sancionables, de diferente importancia,  que se cometen en la vida.

Una gran parte de ellas son leves, de carácter administrativo, que simplemente son sancionadas en lo económico.     Otras de mayor importancia, y que pueden ser consideradas como delitos, su magnitud les puede elevar hasta  ser de carácter penal, y son  juzgadas por los Tribunales.    Bien es cierto que la mayoría con una demora excesiva, lo que en algunos casos desvirtúa el hecho cometido permitiendo que el infractor ande a sus anchas cuando debería estar cumpliendo condena;  en otras, hace que cumplan doble condena las personas  inculpadas. 

     Una la que les impone la sociedad en el tiempo de espera de que se confirme si es culpable o no, otra la que le imponen los Tribunales si es que el veredicto es de culpabilidad.  A veces ocurre que el veredicto es inocente, pero la condena dictada por la sociedad ya está cumplida, y eso no se puede devolver, además no suele tener recompensa de ningún tipo; sí, que además de cumplirla, esta puede dejar una mancha en la persona, y  durar un tiempo indeterminado.

Pero hay una condena que no se juzga en los Tribunales, y que posiblemente no la conozca la opinión pública, y es la que se impone una persona a sí misma por hechos que ha cometido y que sabe que no han sido los correctos.   
Los hay de todo tipo, de los que se ha perjudicada a otra o otras personas, o a la sociedad, o a las cosas, como en  las anteriores las hay muy variadas… Pueden ser por cosas que se hicieron y no debieron hacerse, o por las que no se hicieron y debieron de hacerse   

Leves, las que en un momento determinado se ha  realizado algo puntual que no ha sido lo correcto, pero que no ha perjudicado a nadie. Estas se recuerdan en un momento puntual y se censura el haberla realizado, se siente arrepentimiento, pero no tiene mayor importancia  

Menos leves, las de la misma dimensión a la anterior, pero que si ha perjudicado a alguien, sin llegar a tener una consecuencias de mucha importancia. Estas ya preocupan más, al haber sido perjudicada otra o otras personas

Graves, las que suele recordar con frecuencia y producen malestar y pesar cada vez que piensas en ellas, no son fáciles de olvidar
En estos casos el Juez es la misma persona, y la condena que se impone depende de la susceptibilidad  que tenga.
 Hay condenas que son muy superiores al hecho cometido.                                                         ..  Lo normal es que las conozca solo el afectado, a veces su círculo más cercano, a veces la sociedad detesta algo por los cambios de carácter que en algunos casos afectan a estas personas.         Las condenas más importantes suelen ser las que por el hecho cometido han perjudicado a otras personas, con los agravantes, de si estas personas son queridas y cercanas, más si se convive con ellas, esto  hace que se recuerden con mayor  frecuencia, o que se tarde más tiempo en olvidar, o bajar la intensidad de su recuerdo… Y lo que es peor de todo, que se haga lo que haga ya no se  puede remediar.  Lo más probables es que la persona afectada, si se le pudiera dar la oportunidad de remediar el error cometido, haría todo lo que se le pidiera; pero no es posible, no hay vuelta de hoja, solo el olvido puede mitigarlo,  y esto no suele ocurrir.
 Lo más normal es que la persona que se ha impuesto el castigo a sí misma, no diga o piense aquello de que…        El que esté libre de culpas que tire la primera piedra.       A él no le afecta ni se alegra de que haya otros caos como el suyo o parecidos.    A él solo le afecta el hecho que ha cometido y  la condena que se ha impuesto a sí mismo. Lo más probable es que sea más severa de la que  hubieran dictado los Tribunales, incluso la misma sociedad, pero es la que él siente y creé que se debe aplicar.  Aunque el paso del tiempo lo va borrando casi todo, hay casos en los que esta condena es como las de Cadena  Perpetua, quizás con la esperanza de que pudiera convertirse en Revisable (psicológicamente, claro)
Con frecuencia las personas que viven y sufren esta condena, suelen volverse mejores, la experiencia sufrida les ayuda a estar siempre alerta para no volver a cometer errores parecidos al anterior, crecen en calidad humana, en empatía, en convivencia, se sienten  más preparados y dispuestos a ayudar al próximo, reflexionan más sobre cómo están haciendo las cosas …                
Por el contrario suelen ser un poco más reservados, quizás un poco menos sociables, menos alegres, más introvertidos… en resumen un poco menos felices
Si el entorno en el que vive  es el mismo o está relacionado con el hecho por el que cumple la condena, sentirse mejor o irse liberando le va a ser más difícil, si por el contrario es diferente las posibilidades de que vaya  recobrando la paz interior será mayor

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