sábado, 29 de mayo de 2021

Odisea para salvar a su hija… de la droga. Capítulo 3º.

 

 

Odisea para salvar a su hija… de la droga.

Capítulo 3º.- Acceso a la Universidad.   

En la nueva temporada, Noelia  (ya tiene 18 años) hace los exámenes de acceso a la Universidad, “Junio/Julio”, pero no da el mínimo exigido y no puede acceder a estudiar ninguna carrera. Se plantean hace un curso de FPB (Formación Profesional Básica) para ver si poco a poco va encontrado algo que le ilusione.

Con frecuencia los fines de semana los pasa fuera de casa, unas veces con una justificación y otras con otra distinta. Los padres intentan parar un poco esta nueva forma de vida, pero no es posible, ya es mayor de edad y no pueden obligarle. Lo que empezó siendo los fines de semana a veces va aumentando a uno  o dos días más, sin razonamientos sensatos que lo justifique. No hay un control en el horario de vuelta a casa por la noche, incluso los días de semana. Cuando llega se va directamente a su cuarto y los padres no ven en el estado que llega. Si que observan que va teniendo un cambio en su personalidad, como de estar un poco desconcertada o ausente, pero hablarlo con ella es casi imposible.

Lo del curso de FPB ha sido ganas de sacarle la matrícula, o quizás una justificación para Noelia para que parezca que está invertida o estudiando algo. Nada más lejos de la realidad.

Hacen la consulta con un psicólogo y les dice lo que ellos no querían oír aunque lo temían (hay algo de drogas por medio). La convivencia empieza a deteriorarse, ya no solo con Noelia, si no entre el resto de la familia, la tensión, el estrés, el intentar ocultarlo ante los hijos más pequeños, hace que Rubén y Esperanza empiecen a tener problemas entre ellos también, pese a ser los dos perjudicados en la misma forma.

Hacen de nuevo consulta con un psicólogo (pero esta vez para ellos) y la opinión de este es que tienen que poner las cosas claras con su hija, y tener una vida normalizada en su comportamiento en general, o tendrá que decidir entre su familia y su casa o buscarse un trabajo y un sitio para vivir. No puede permitir que no solo ella sea la que no está teniendo el  camino adecuado, si no que está perjudicando a toda su familia. La conversación que tienen con Noelia es clara, sin alteraciones, con razonamientos pero sin opción a medias tintas. Cambia o se busca la vida fuera de casa. Ya que no le pueden obligar al ser mayor de edad, también entienden que debe ser responsable con elegir el camino que prefiera. Su decisión es vivir por su cuenta, fuera de casa. Se lleva un poco de ropa en la mochila y su guitarra.  

Van pasando los días con la esperanza que en cualquier momento cambie de opinión, que se dé cuenta de que no ha elegido el mejor camino y vuelva a casa; pero eso no sucede.  Pasan varios meses sin saber nada de ella. Un conocido de la familia dice haberle visto en un parque con un grupo de personas, de los llamados marginales. El impacto en Rubén y Esperanza es desolador. Intentan que Carlitos y Sara no conozcan la situación de Noelia, pero no va a ser fácil mantenerlo en secreto, los hermanos ya tienen una edad, en especial Sara debe saberlo. Van a esperar un poco a ver qué deciden.   

Rubén y Esperanza valoran las opciones que pueden tener para intentar de alguna forma localizarla y ver la posibilidad de recuperarla y que vuelva a casa, sacarle de esa vida de marginalidad en la cual parece que vive.

Rubén empieza a dedicar las tardes a ir conociendo las zonas y sitio donde se suelen reunir estos grupos, para ver si le puede localizar, verla  y hablar con ella. No es fácil, hay muchas de estas personas y los sitios donde suelen  hacer su vida, no son ni muy agradables para ellos ni de fácil acceso a cualquiera que no pertenezca a ellos. Pasa el tiempo y no consigue nada.

Decide ir con una foto suya preguntando a las personas que se mueven en ese mundo, pero no es fácil, la mayoría de las veces recibe el rechazo, a veces hasta le insultan. La verdad es que la vestimenta que lleva, lo facilita. Decide dar un cambio importante en su indumentaria para ver si le acogen mejor, al menos le escuchan, pero sigue siendo difícil, para ser aceptado es necesario ser parte de su ambiente, de sus formas de hablar, de vestir, de ver la vida, y solo un cambio de indumentaria no es lo suficiente. Pero lo que no puede hacer es formar parte de ellos. Habrá que intentar otra forma.

 


lunes, 24 de mayo de 2021

Odisea para salvar a su hija... de la droga. Capítulo 2º

 

 

Odisea para salvar a su hija… de la droga.

Capítulo 2º.- Pueblo y playa.

El periodo vacacional en vez de mejorar las cosas la van complicando. Le compran una guitarra y le apuntan a clases para que esté más tiempo en casa entretenida y salga menos con los amigos. Pronto deja de ir a clase, dice el profesor no le enseña la música que a ella le gusta, tiene un amigo que le va a enseñar sin cobrarle nada, ha quedado todos los días con él y su grupo de amigos en el parque, para aprender y practicar. Visto así, piensan los padres, mejor es que esté aprendiendo música en el parque invierte el tiempo en algo constructivo y evita dedicarlo a cosas menos deseadas.

Por otro lado piensan que el próximo curso,  y último de instituto, la van a cambiar a otro centro para que cambie de amistades y ver si vuelve a coger el camino acertado. Hacen gestiones de nuevos centros, cuando tienen toda la información hablan con Noelia para comunicarle la decisión que han tomado, pero esta se niega en redondo, dice allí es donde están  todos sus amigos y no se va a cambiar. Si le obligan no va a asistir a clases de ninguno, es más, les amenaza con abandonar la casa si no cambian e decisión. Rubén y Esperanza se quedan muy preocupados ante la respuesta, no saben qué decisión tomar. Al final toman la de ceder a sus exigencias por miedo a que pueda cumplir lo manifestado. Tiene ya diecisiete años, pronto cumple dieciocho,  tampoco le pueden obligar.

Con la tensión creada va pasando el verano, y a esperar un nuevo curso, que los padres esperan e inician con miedo y muy preocupados, pero        intentando no manifestarlo y que la convivencia sea lo más normal posible.

El nuevo curso solo hace empeorarlo todo, en general, la convivencia familiar, la asistencia al instituto, las salidas y entradas a casa sin control de horarios, las amistades, su comportamiento... A poco de iniciado el curso le expulsan dos días por falta de atención en las clases. Un poco más delante de nuevo le expulsan una semana por no asistencia reiterada a clases. Nada de esto se lo comunica a sus padres, sigue saliendo de casa como si fuera al instituto, haciendo una vida en apariencia normal. A falta de dos meses de finalizar el curso, en tiempo de inicio de preparación de exámenes le expulsan definitivamente, comunicándoselo a sus padres, motivo mala conducta continuada. Entonces se enteran Rubén y Esperanza de las expulsiones anteriores. La situación es complicada, se hace insostenible. Intentan buscar la mejor solución posible, que solucione al menos en parte el problema. Es complicado, pero son sus padres y ella su hija, y hay que intentarlo todo.

La decisión es enviarle al pueblo con los abuelos (los padres de Rubén y Esperanza viven en el mismo), que esté allí hasta el mes de Agosto, ellos pasaran con sus hermanos a pasar la primera quincena, y la segunda se van a una zona costera, de playa. Esto podría dejar atrás un poco el pasado, separarse de su grupo de amigos, tener unas nuevas amistades y entretenimiento, y en el mes de Agosto estar toda la familia junta para tratar de recuperar en la mayor medida el bienestar familiar y la convivencia y que el regreso a casa y una nueva temporada y cambio de ciclo en los estudios favorezcan y mejoren todo lo pasado en el último año. Lo comentan con Noelia, y le parece de maravilla. Todos contentos. Pero ella lo enfoca desde un puesto de vista diferente. Con eso consigue alejarse de la presión y vigilancia de sus padres, saber que a los abuelos les va a poder manejar mejor, y vivir un verano de nuevas aventuras, tanto en el pueblo como en la playa. 

En efecto todo se desarrolla de forma parecida a como todos lo ha previsto, Rubén y Esperanza, Noelia y Carlitos y Sara, que se lo pasan a lo grande. Por si era poco los abuelos, todas las familias juntas. Un verano feliz  para todos que compensa el año anterior de tensión que se ha vivido. A disfrutarlo a tope, y si es posible que sea el principio del fín de lo menos grato. 


lunes, 17 de mayo de 2021

Odisea para salvar a su hija… de la droga. Capítulo 1º.

                     

          avvfénix.blogspot.com.es                        17/05/2021            

Odisea para salvar a su hija… de la droga.

Sinopsis.

La odisea de Rubén para salvar a su hija de las garras de la droga, es muy larga, tiene episodios y facetas que rozan a veces lo desesperante  y otras lo desgarrador. Casos parecidos hay más de los que se conocen, aunque los afectados los sufren en silencio y no se llegan a conocer.

Capítulo 1º.-

Rubén y Esperanza forman una familia de clase media sin nada que destaque. Rubén es director de una entidad bancaria, termina su jornada laboral a las quince horas y dedica la tarde a hacer cosas en casa. Esperanza es propietaria de una agencia inmobiliaria, dedica todo el día, como autónoma y por la actividad que desarrolla no suele tener un horario concreto, depende en parte de los horarios de los clientes. Tienen tres hijos, Carlitos de ocho años, Sara de doce y Noelia de quince. Los dos primeros asisten a un colegio que hay cerca de casa, Noelia al instituto, está un poco más retirado, tiene que coger el autobús para llegar. Su posición económica es desahogada, viven en una zona de nivel medio en una casa adosada con un pequeño patio delantero donde tienen algunas plantas y garaje. Los resultados en los estudios de sus tres hijos son aceptables, rozando más cerca del notable que del suspenso.

Noelia tiene una edad en la que los adolescentes empiezan a ser un poco rebeldes y a estar en desacuerdo con casi todos los que le rodea. Pero es algo casi generalizado en sus edad y forma parte del día a día, Rubén y Esperanza saben que es lo que hay (ellos también han tenido esa edad), lo entienden, lo comprenden, lo aceptan y lo llevan bien.

El siguiente curso Noelia ya va reclamando llevar un poco más tarde a casa, salir más con sus amigos y quedarse de ven en cuando a dormir en casa de sus amigas (al menos eso es lo que dice). A veces cuando vuelve un poco más tarde huele ligeramente a alcohol, pero nada destacable. Las notas siguen siendo buenas. Nada por lo que preocuparse. 

En el nuevo curso  ya tiene diecisiete años, se empieza a complicar todo un poco, y va creciendo a lo largo del curso. Las notas van bajando, se encierra en su cuarto y solo sale a la hora de comer. A veces recibe a amigos que el acompañan y que no todos son del agrado de sus padres. Les empieza a preocupar un poco. Se lo comentan de una forma ligera, pero la respuesta de Noelia es contestataria. Las llegadas más tarde de la hora establecida empiezan a ser algo más frecuentes. Pasa directamente a su cuarto sin pararse ni saludar al resto de su familia. Su cuarto huele un poco a fuerte, la ropa a tabaco y a alcohol.

Frecuentemente está irascible, tienen un carácter que roza a veces lo agresivo. Sus padres hablan con ella para hacerles saber su preocupación, intentan que les comente quiénes  son sus amigos, y si hay algún que sea especial para ella. La negativa es la respuesta, sus amigos y su pandilla los elige ella, y sí tiene un amigo que es especial, pero ni le conocen ni se lo va a presentar.

Reciben una llamada del instituto para que sus padres pasen a hablar con la dirección. Les comunican que las faltas a clases  eran esporádicas pero que cada vez son más frecuentes, así como su bajo rendimiento en los estudios. Le hacen saber que en el grupo en el que se mueve, hay algún miembro que no es muy legal, se comenta anda algo en el trapicheo de droga, aunque no está comprobado.

La preocupación para los padres pasa a grande. Hablan con Noelia y le comunican su vista al instituto y le exponen sus temores, si no hay un cambio inmediato se verán en la necesidad de restringir sus horarios y salidas e intentar controlar con qué amistades se mueve. La reacción de Noelia es fuerte, dice no va a aceptar esas normas, les deja la conversación a medias y se encierra en su dormitorio. Los días siguientes intentar evitar en la mayor medida posible estar donde sus padres y hablarles lo menos posible. Con la tensión creada sigue el curso, por fortuna queda apoco para que termine y sus padres esperan que en el periodo vacacional las cosas cambien a mejor.  “Pero no va a ser así, eso solo ha sido el principio de un largo recorrido”.